lunes, marzo 31, 2008

GATILINA

La nena está feliz. Se me antoja que Drunna es demasiado nombre para una cosita tan pequeña, sobre todo teniendo en cuenta de donde viene el nombre. El sábado, además, me descubrí llamándola Sara. Pero bueno, gatita linda, dulzura, cosita, gordita, bichín, todos esos nombres salen más de mis labios más que ninguno oficial que pueda darle.

Gato y ella ya se llevan bien. De hecho, al tercer día ya estaban jugando, aunque él todavía le bufa de vez en cuando. También, a veces, se le va la mano jugando y ves salir volando una bola peluda varios palmos porque él le ha dado un zarpazo amistoso pero demasiado entusiasta. Ella, tranquilamente, se levanta y vuelve a la carga.

De hecho, lo de darse mamporrazos es bastante habitual y parece que le importa bien poco. Tiene especial tendencia a caerse de la mesa del ordenador, porque se emociona corriendo y se resbala, sin llegar a frenar a tiempo antes de acabar por los aires y contra el suelo.

Come al día lo que triplica sin duda la capacidad de su estómago. Es capaz de comerse media lata de comida y cuatro jeringuillas de leche sin pestañear. Bueno, vale, pestañea, pero de felicidad.

Para dormir, no hay sitio que más le guste que mi cuello o mi cabeza. Si estoy tumbada del todo, se me ovilla en el hueco del cuello, y si estoy reclinada, entonces lo hace en lo alto de mi cabeza. Es una dulzura, aunque dentro de unos meses su dulzura me ahogará una noche.

El que me preocupa más es Gato. El condenado vomita sistemáticamente toda la comida, a menos que sea la de la niña. Te pide de comer, tú le pones su latita gourmet, se la come, te da las gracias con restregones y ronroneos, y al rato adopta la presencia y conducta del la niña del exorcista y vomita: en el suelo, en la manta, a los pies de mi cama, en el dormitorio, en el salón. Siempre esoje el lugar donde más espectacular nos resulte a los humanos, así como el momento en que su público está más atento. Gato bulímico idiota... Ya lo hacía antes, como modo de reclamar exquisiteces. Pero ahora es que es sistemático, leñe.

Bueno, os dejo, que la señorita se ha despertado y reclama mis atenciones.

Zirbêth, mamá gata.

2 Comments:

Blogger Tanakil said...

Mmm, me da que eso de que el gato vomite cada vez que come no es muy normal, ¿no lo llevan al veterinario?

5:20 p. m.  
Blogger El maldito pirata said...

Jo, deja de hablar de gatitos que me pones los dientes largos... Pásate por mi blog y verás la que liaste con tu primer post de la michina (snifi). Besicos.

7:40 p. m.  

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