martes, noviembre 28, 2006

ESA ESTRECHA FRONTERA

Los políticos de nuestro país son una desgracia. Son tan cutres y desvergonzados, que Maléfica diría, su amarilla piel púrpura de la rabia y la humillación, aquello de "Son una vergüenza para las fuerzas del mal".

Porque no hay día que me acuerde de mi abuelo, y le imite gritándole a la tela, o al periódico (virtual o material), cuando veo las barbaridades que desde cualquier partido se están haciendo y diciendo. Si hubiese un mercado de la sinvergozonería, España sería el primer exportador.

Pero, especialmente, me zahieren las flagrantes mentiras que pueblan las ondas comunicativas. Son un abuso, una manipulación burda y descarada de la masa, pues eso es lo que las personas que habitan España son para ellos. Una masa a la que llevar, cual rebaño de ovejas, de mentira en mentira, frondosos pastizales venenosos. Me vienen a la mente frases como "miente, que algo queda", o aquella frase que, más o menos, decía "si repites lo suficiente una mentira, acabará covirtiéndose en una verdad".

Así, salen vídeos como el de PP, que hay que ser más idiota aún de lo que consideran a los ciudadanos, para usar imágenes de sus tiempos en el gobierno para demostrar la ineficacia del contrario y actual. Y que a la respuesta, en el mismo formato, respondan sólo insultando y mintiendo, ooootra vez.

¿Es que no os resultan ofensivas las intervenciones de Acebes o Zaplana? Y Rajoy, ayer, en referencia a la detención en Baleares de dos cargos del PP por implicación en otra trama urbanística, diciendo que su partido echa a cualquiera que cometa un delito... Pues no veo yo rodar cierta cabeza implicada en el caso de Terra Mítica, no.

No quiero ser del PSOE, y no lo soy, pero cuando lo que tienen en frente es el PP, de verdad, es que me tiemblan hasta los pelillos de la nariz.

Así que veo a los ciudadanos en esa estrecha frontera que linda a la mentira de la excusa, a la discreción del ocultamiento de información, al tratar de ganar votantes del el manipular abiertamente a los ciudadanos. En España no hay políticos (con excasas excepciones, claro está). Lo que hay es una panda de sinvergüenzas que se comportan como verduleros y porteras de patio, gritando todos a la vez sus mentiras, a ver quien les compra su mierda de mercancía.

Zirbêth, hasta el moño.

*Mi más profundo respeto a los verduleros y a las porteras de patio: sólo uso un tópico cultural, no pretendo ofenderles comparándoles con políticos. Ni tampoco a las ovejas comparándolas con personas, y vicerversa.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ya lo he dicho en el blog de Odyseo más de una vez: los políticos son iguales en todos lados. Si parece que describes a los de estos pagos.

12:05 a. m.  

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