domingo, diciembre 10, 2006

BLASFEMIA Y HEREJÍA

Y es que no me gusta la poesía. Algunas sí, claro, pero sólo algunas. Me gusta el teatro en verso, los clásicos romanticones, como Bequer o Neruda, y algunos más alegres, como Espronceda en su Canción del pirata. Pero me canso y aburro enseguida. Mi mente prefiere la prosa y no está educada en el gusto por la poesía. Lo admito, soy una cenutria en lo que a poesía se refiere.

De algún modo, cuando leo prosa enseguida me identifico con lo que estoy leyendo, pero el lenguaje de la poesía se me escapa. El gusto por la prosa siempre ha ido conmigo, y sin embargo jamás me he adentrado con curiosidad y placer en la poesía. Leída en voz alta, si la rima es musical y está bien hecha, es agradable. Pero igual que no suelo escuchar la letra de las canciones, tampoco capto las poesías. Por lo general, a eso del quinto verso, mi mente se ha ido a ordenar los calcetines por colores (aaaahhh, calcetiiineeeeees [léase como si fuese Homer Simpson pensando en rosquillas]). Me cuesta horrores concentrarme en la poesía. Y cuanto más moderna, menos me gusta, antes me distraigo y más necesito esforzarme en concentrarme para seguirla. Creo que, al igual que para escribir necesito el ordenador porque mi mente va muy rápido para el bolígrafo y la mano, la poesía va demasiado lenta para mi mente, que adora leer rápido y pasar páginas y más páginas. La prosa te permite imprimir tu propio ritmo a la lectura. La poesía te exige adaptarte al suyo.

Sospecho que lo voy a pasar mal con algunas asignaturas de la carrera.

Zirbêth.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No hay rosa sin espinas, besitos.

10:33 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo que cuentas me pasaba (y todavía pasa) con la poesía. Aprendí a escucharla con los discos que grabó Mario Benedetti leyendo sus propios poemas. Con eso entendí que aún con versificación libre, en sus poemas había cierto ritmo que yo no había captado en un inicio. Ahí comenzó mi aprendizaje.
Otra cosa que he aprendido hace poco es que también influye mucho la calidad de la poesía que lees. Si esta tiene un mal corte de verso, avanzarás por ella como carreta en calle mal empedrada. Si la poesía es buena, tiene buen corte de verso y te dice "algo" pues ten seguro que le encontrarás ritmo.

en fin, esas son mis experiencias. Ojalá te sirvan de algo.

Un abrazo

4:17 p. m.  
Blogger El caballero de ojos turbios said...

Yo pienso que hay mil formas de leer poesía. Pues depende del ritmo y el sentimiento que le imprimas. Nunca he visto a dos personas que lean igual el mismo poema. Siempre hay matices, sentimientos y estilos. Por eso me encanta la poesía, siempre ves una nueva interpretación.

8:05 p. m.  

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