lunes, julio 21, 2008

BIENVENIDA GATUNA

Desde la puerta, todo parecía estar tal y como lo dejé antes de salir esta mañana. Pero a los dos pasos, descubrí que no era sino pura apariencia. El espectáculo era dantesco*.

Sobre la cama, los depojos descuartizados en diminutos pedazos de un rollo de papel higiénico. Los cadáveres de varios sobres del banco cubrían el suelo, entre otros muchos papeles y documentos que al partir estaban ordenados sobre la mesa. Bajo la cama, el tubo de Furacín, que he rescatado con ayuda de la regla. La papelera volcada y todo su contenido esparcido debajo de la mesa y la silla, frente a la cama, alrededor del pingüíno. Mis cremas faciales desperdigadas, al igual que las botellas de agua. La ropa tendida, llena de pelos, hecha un churro y en el suelo. Una funda de cd mordisqueada que ahora podría usar de colador. los mandos de la tele y el dvd, junto con una caja de galletas, tras la cama. El vaso con agua, volcado, y toda la mesa y las sábanas llenas de huellas de patitas de diversos tamaños.

No es buena idea dejar a los gatos solos tantas horas. Son seres vengativos e inteligentes: abren las puertas, así que ni cerrando dejo el cuarto a salvo.

Zirbêth, recogiendo los despojos.

*Puede parecer exagerado el apelativo, pero que le pregunten al rollo de papel higiénico, qué le pregunten...

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

prueba a poner un pequeño pestillo por fuera de la puerta. no creo que también sepan abrirlo. besitos

7:09 a. m.  
Blogger morgana said...

para un par de gatos un pestillo no es nada XD
jajajja los míos son angelitos comparado con eso aunque tmb he de decir que mi hermano (el guapo ^^) está contento desde que Freya y John Crichton están en casa: todo está más ordenado (escondido) XD

10:56 a. m.  
Blogger Azelaïs de Poitiers said...

Es que tú también... dejar un rollo de papel higiénico tan a zarpa...

10:45 p. m.  
Blogger Peloxo G said...

Y tu... ¿dónde estuviste tantas horas?

12:26 a. m.  

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