viernes, agosto 31, 2007

DE PELÍCULA

Lamentablemente, no lo recuerdo entero, ni del todo bien. Yo trabajaba en lo que parecía una casa rural, albergue o algo así, donde tenían lugar extraños acontecimientos, en plan asesinatos, investigaciones, agentes infiltrados.

Cuando una noche que paseaba por el monte, detecté extraños movimientos de hombres y vehículos. Mi lugar de trabajo estaba en medio del campo, pero no muy lejos había unos edificios de una empresa, también de mis jefes. Esa noche, fui testigo de un asesinato, pero tras huir e ir a la policía, no se encontró ningún cuerpo ni rastro del crimen. Al poco tiempo, entró a trabajar en mi empresa un tipo rubio borde que siempre me estaba fastidiando. Aunque al principio me daba miedo, finalmente cedí a mis impulsos y volví al lugar del crimen una noche de luna nueva. No encontré nada esa noche, pero no cejé en mi empeño y ,finalmente, una noche, volví a presenciar otro crimen.

Esta vez no lo denuncié, sino que me puse a investigar por mi cuenta. El tipo rubio me controlaba, parecía ser de los malos y sin embargo... Entre nosotros, había atracción y desconfianza. Al principio, cierto tonteo distante, inseguro. Luego, con las sospechas sobre los crímenes, la atracción se cubrió de miedo. Sin embargo, la atracción pudo más, fue más fuerte que el miedo.

Íbamos en un tren. Me llevaba con él, maniatada. Me había encontrado espiándole, siguiéndole cuando él se había introducido en un edificio de mi empresa. Me atrapó y me arrastró con él. Creo que estaba pensándose si matarme o no. Pero, a esas alturas, mi curiosidad y el enfado por cómo me estaba tratando, junto con una intensa atracción, hacían que me envalentonase. Le empecé a increpar, a gritarle. Él me exigía que me callase, que no hablase tan alto. Pero yo le gritaba, él me apuntaba con su revólver. Estábamos frente a frente, yo me había levantado y le miraba, furiosa: creo que me daba por muerta, y esa certeza me daba alas. Y, entre gritos e imprecaciones, me acerqué a él, y él a mí, apuntándome. Entonces, me tapó la boca, pero de un gesto me quité su mano del rostro y...

Fue entonces cuando nos besamos. No sé decir quien de los dos tomó la iniciativa. Él seguía apuntándome, yo estaba maniatada, pero allí estábamos los dos, besándonos como si nuestra vida dependiese de ello. Uno de los mejores besos de mi vida*. Sólo nos separamos cuando el tren pegó un frenazo, y ambos volvimos a nuestros papeles enfrentados.

Luego, todo se volvió caótico. Él arrastrándome, yo forcejeando, ambos huyendo de nuestros perseguidores, de noche, por el monte. De pronto, acorralados, él parece decidir que no soy de los otros, que no me va a matar. Yo sigo sin saber quienes son los malos. Entonces, todo se vuelve confuso, se precipita. En un momento estamos siendo apuntados por los que vi matando en el bosque, al siguiente la policía nos rodea a todos, nosotros rodamos por el suelo, él me ha empujado y se echa sobre mí. La policía mata a algunos, a otros los detiene. A él no. Él es de ellos. Se aclara, por fin, que yo no tengo nada que ver con los asesinos. El tipo rubio me sigue mirando raro. Me reuno con mis compañeros del albergue, casa rural, lo que sea. Ellos han sido retenidos por los malos. El tipo rubio es de los buenos, un mandamás, además. Nos da unas explicaciones sobre lo ocurrido, frío, distante. Nosotros, los trabajadores, nos miramos y empezamos a tratar de encajar lo ocurrido con lo que nuestra vida era y ha de volver a ser. Al menos, eso es en lo que yo estoy pensando. Entonces, más para mí que a nadie en concreto, digo.

- Otra vez a pasar todos los días enteros aquí.
- Sí, todos los días. Pero las noches no.

Es el tipo rubio quien lo dice. Y por fin me sonríe. Está claro que me va a llevar a casa, aunque no sé si a la mía o a la suya.

Zirbêth.

*Recuerdo ese beso perfectamente. Recuerdo el tacto de su piel, su olor, el sabor de sus labios, cada microsegundo de nuestras bocas una sobre la otra. Uno de los mejores besos de mi vida.

2 Comments:

Anonymous Vicent said...

Ya te veía yo como Nora Temple...uhm, me ha gustado el post.

11:00 a. m.  
Blogger Eowyn Zirbêth said...

Uhau, eso es un piropo, y lo demás son tonterías. Me alegra que te gustase.

11:05 a. m.  

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