domingo, abril 08, 2007

SOLITARIA

Mi madre, al ver que me metía en mi cuarto, ha entrado tras de mí. "¿Ya te vas a encerrar otra vez?" Soy solitaria. No es que no quiera salir (ahora que ya no siento que no sea capaz, pero ese es otro tema). Vivo lejos de donde mis amigos viven, ir a verlos supone, para empezar, gastar, y para continuar, disponer de bastante tiempo. A cualquier salida hay que sumarle una hora de ida y otra de vuelta, como poco.

Pero es que, además, soy solitaria. Mi madre siente tristeza. Soy muy joven y no debería encerrarme. Está bien que ella lo haga, porque ya ha vivido mucho, pero yo no debería encerrarme.

Yo soy así. Soy solitaria. Siempre lo he sido. Lo cual no significa que no tenga amigos, que no me guste verlos o que no disfrute de la compañía. Tengo muchos amigos, y cuando me apetece disfruto de su compañía. Más o menos.

Me aturde tener a mucha gente alrededor, salvo si estoy trabajando. Cuando de jovencilla salía de marcha, quedaba con mis amigos un rato, pero luego me iba yo sola. A bailar, a pasear por los locales, a conocer gente nueva. Pero sola. Me gustaba darme una vuelta y obserbar a la gente a mi alrededor, como se relacionaban, se miraban. Luego, me iba a casa, unas veces sola, otras acompañada. Salir en pandilla siempre me ha agobiado un poco, salvo cuando se trata del smial para hacer cosas, o de grupos de gente creativa para lo mismo.

El otro día se lo comentaba a un amigo: me cuesta encontrar a alguien con quien no me canse de estar, a quien me guste tener cerca todo el tiempo. Me gusta estar sola en mi cuarto, leyendo, escribiendo, lo que sea. Me gusta la tranquilidad, el silencio, me gustan las buenas conversaciones y pasear por lugares tranquilos horas y horas, hablando o en silencio.

Ahora recuerdo que, de pequeña, pensando en qué quería ser de mayor, me imaginaba a mí misma en un observatorio en un bosque, con mis prismáticos: quería ser guardabosques. Yo no quería ser actriz, ni cantante, ni "jefa". Quería ser guardabosques: soledad y silencio.

Mi madre se extraña, y le entristece. Sospecho que piensa que he envejecido prematuramente. No es así. Siempre he sido solitaria. En la adolescencia, nunca paraba en casa, pero era para huir de mi padrastro, primero, y del ambiente en casa de mi abuela, después. Me iba, muchas veces sola, a leer a una librería donde el librero era amigo. A visitar algún amigo un rato, uno de esos amigos de los de buena conversación. Siempre he buscado la compañía de buenos conversadores. De esos con quienes compratir grandes charlas, y también grandes silencios. Me iba con la moto a pasear por Granada.

La diferencia ahora, tal vez, estriba en que no tengo un amigo con quien desaparezco duranre horas. En que no cojo la moto y me voy a estar sola en cualquier sitio, aparte de mi casa. Mi madre no sabe que, a raiz de haber vivido sola, o compartiendo piso, pero sola, tanto tiempo, en Madrid y en Brighton, mi soledad se ha acentuado. Muchas de las buenas conversaciones las mantengo ahora con amigos que no viven en la misma ciudad que yo, ni en la misma comunidad autónoma, a veces ni en el mismo país. Mantengo largas conversaciones por chat. No es lo mismo que hablar en directo, pero mis amigos no están cerca.

A veces pienso que descuido a mis amigos, que les veo muy poco. Hay algunos amigos con los que llevo meses sin hablar. No es que no les aprecie, que no les quiera. Les quiero mucho. Pero soy solitaria. Incluso estando con ellos, a veces me aparto y les miro desde lejos. Me gusta verles felices, juntos, riendo y disfrutando. Simplemente, me cuesta mucho a veces estar con ellos. Por eso, suelo quedar con ellos individualmente, disfrutar de una buena conversación, pasear juntos. Los grupos, demasiadas veces, me sobrecargan. Me gusta la soledad, o la soledad compartida.

Soy así. Soy solitaria.

Zirbêth.

1 Comments:

Anonymous Vicent said...

Yo tambien soy mas bien solitario, es algo que le cuesta entender a mi familia, me gusta estar solo, o en silencio, lo cual es algo intrinsecamente opuesto a estar casado y tener hijos, pero en fin, lo sobrellevo.

Yo tambien tenía un sueño de pequeño y no tan pequeño, de mayor quería ser farero, jajaja (ahora resulta que el 99% de los faros son automaticos) pero me encantaba imaginar noches de tormenta y rayos que mirar a traves de las pequeñas ventanas de mi "torre de marfíl", leyendo un buen libro o tomando un cafe calentito.

Eso no cambia, si uno es solitario lo es incluso rodeado de gente.

8:59 a. m.  

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