martes, abril 03, 2007

PERTRECHOS DE BATALLA

El domingo, tras ardua y polvorienta incursión en el trastero, me traje a casa el atuendo de Amae Dabra: túnica, manto, bastón de mago, grimorio, máscara y portapergaminos. Me faltó encontrar la "ropa interior", es decir, todo eso que uno se pone bajo el disfraz de corte romano para evitar perecer de frío en las gélidas noches de la sierra de Los Palantares. Necesito encontrar mis pantalones térmicos, unos guantes negros y un jersey también negro, ampliote él, para poder ponerme debajo tantas capas de tela como requieran las circunstancias. Que serán muchas. Y roguemos a los dioses, al Destino y a quien se tercie para que no llueva. La lluvia es lo peor que le puede pasar a un vivo.

Y lo peor que le puede pasar a un jugador, es que lo maten. Y lo mal que sienta suele ser proporcional a lo que te has currado el personaje. Así que, bien pensado, mejor dejar parte de las libaciones a los dioses para rogar por la propia vida. Que es muy frustrante quedarte sin personaje en medio del evento o, peor aún, al principio.

Tengo ganas ya. Casi no puedo ir, entre unas cosas y otras. Pero al final, entre dos personas o tres han conseguido, no sólo que fuese, sino que pudiese llevar a mi personaje de eventos anteriores. Amae Dabra, hechicera del ejército de Kalendor y pacifista vocacional. Lo que son las cosas. ¡Gracias, chicos!

Zirbêth.

1 Comments:

Blogger Aldebarán said...

El bastón del Mago. Interesante historia detrás de él.

Para que veás que las cosas están hechas de detalles.

Un abrazo

8:10 p. m.  

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