jueves, junio 02, 2005

LA BELLA DAMA SIN PIEDAD

Un anónimo que no sé quien es (otros sí lo sé)* me ha dejado un hermoso poema. Dice que, si lo del test de Cupido es cierto, el poema me encaja a la perfección. Y ahora es cuando yo me pregunto ¿si digo que sí, que encaja, me convierte eso en una especie de lamia, de vampira, de ser maléfico como el que el poema describe? Desde luego, en lo que sí tiene razón es en que el poema merece la pena. De John Keats, La Bella Dama sin piedad (aquí traducido por M.Manent).

La Bella Dama Sin Piedad

¡Oh caballero! ¿Qué te aqueja,
vagando solo y pálido?
Marchitóse en el lago la hierba
y no cantan los pájaros.

¡Oh caballero! ¿Qué te aqueja,
tan hosco y dolorido?
Colmado está el granero de la ardilla
y la cosecha en casa.

Veo un lirio en tu frente
con relente de angustia y rocío de fiebre.
y, enferma, en tus mejillas una rosa
que pronto ha de secarse.

Hallé una dama en los prados,
-hija de un hada- muy hermosa.
Era largo su pelo y era veloz su pie
y su mirar salvaje.

Le tejí una guirnalda, que puse en su cabeza
le tejí brazaletes y ceñidor fragante,
en mí fijó sus ojos, como una enamorada,
y gimió dulcemente.

En mi manso corcel la senté entonces
y no ví ya otra cosa en todo el día,
pues se inclinaba, entonando
una canción de hadas.

Encontró para mí raíces exquisitas
y miel silvestre y maná de rocío.
y en una extraña lengua me dijo muy segura.
"¡De verdad que te quiero!"

A su gruta de elfos me condujo
y allí echóse a llorar y dio un suspiro,
y allí con besos le cerré los ojos
tan salvajes y tristes.

Y allí me durmió ella con sus leves canciones
y allí soñé, ¡qué desventura!
Tuve el último sueño que soñara
en la ladera fría.

Vi a reyes pálidos y a príncipes,
a pálidos guerreros con palidez de muerte,
y clamaban: "¡La dama sin entrañas
te tiene ya cautivo!"

Vi en las tinieblas sus hambrientos labios,
para darme el aviso terrible, muy abiertos:
y me hallé al despertar,
en la ladera fría.

He aquí por qué vivo
vagando en estas tierras solo y pálido,
aunque en el lago seca esté la hierba
y no canten los pájaros.

Muy hermoso, y hay un cuadro prerrafaelita inspirado en él que me encanta, de John William Waterhouse, del mismo nombre.

Zirbêth.

Pd/ Sí, acierta bastante, para mi enorme sorpresa, porque sólo hago tests para reirme un rato.
* Vale, ya sé quien es, jijiji.

1 Comments:

Blogger Juan Ignacio Gil said...

Ah... Uno de mis poemas favoritos :)

8:26 a. m.  

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