martes, abril 07, 2009

PARA SOBREVIVIR...

"Para sobrevivir, hace falta contar historias". Es la frase que puede leerse bajo el título de mi blog. Una frase que me llegó al alma mientras leía "La isla del día de antes", de Umberto Ecco.

No hace falta que os diga que últimamente no escribo nada. Sois testigos del paso del tiempo por este blog sin que haga una sola entrada. Que apenas tengo tiempo, que es un periodo de cambios, que bla, bla, bla. Lo cierto es que hace bastante que no siento ese impulso arrebatador por sentarme a escribir lo que sea. Me habré aburguesado, serán esas drogas que trato de dejar pero ellas no quieren dejarme a mí ("I don't like the drugs but the drugs likes me", que diría Marilyn Manson), será que prefiero el WoW o estar con mi chico...

No, lo cierto es que lo que explica que no me siente a escirbir es, sencillamente, que no me apetece hacerlo. Y menos aún sobre mi vida. Es evidente que tengo cosas que contar, que podría contar. Pero no me lo pide el cuerpo. Ni siquiera actualizo la lista de lecturas y mira que leo y leo sin parar. M. dice que como libros, y le hace gracia esa costumbre mía de tener la cama llena de libros, sobre todo bajo la almohada.

Bueno, ya que estoy, os conataré que he tratado de dejar la medicación, y me ha salido el tiro por la culata. Ahora mismo estoy de baja precisamente por eso. De vuelta a las drogas. El médico dice que es posible que yo sea de esas personas que no pueden dejarlas. Ya véis, una que salvo emborracharse de tarde en tarde y los dulces (vale, y los libros, pero aunque estuviesen impregnadas las páginas con algún alucinógeno, no soy de los que se lamen el dedo para pasar las páginas...), ha pasado de drogas toda su vida. Misterios de la vida, ya véis. O incongruencias. Lo que más rabia os dé. La cosa es que me ha sentado fatal y mi cerebro ha empezado a hacer cosas raras y el otro día metí la pata en el curro pero bien metida: menos mal que alguien se dio cuenta y subsanó el error (el horror) a tiempo. Y es que con la Agencia Tributaria es mejor no equivocarse...

Por otro lado, estoy pensando en mudarme. Pensándolo seriamente. Estoy cansada de compartir piso con gente insolidaria, y encontrarme todo sucio y patas arriba día sí, día también. Salvo Dani, que es un sol (y tan solitario como yo). Me apetece muchísimo vivir sola, y saber que, cuando llegue a casa por la noche, la cocina va a estar tan limpia (o sucia) como la dejé, que si quiero ir al baño no va a estar meado, que nadie me va a poner la tele a las tantas de la noche, o de la mañana, para ver a Nadal... No sé, a lo mejor me estoy volviendo intransigente, pero creo que ya tengo edad de vivir yo sola y dejar de compartir piso. Me va a costar dejar a Dani, porque él es estupendo, pero lo necesito. En un rato, salgo para ver un piso en Aranjuez. Es evidente que, para vivir sola, he de irme de Madrid capital: imposible ser mileurista y vivir en Madrid uno solo.

Así que, ya véis. De baja, con una necesidad de soledad aún más acentuada si cabe, sin ganas de ver ni a M. Creo que sólo tolero a mi madre. Y a ratos. Bendita, bendita soledad.

Zirbêth.

4 Comments:

Anonymous Vicent said...

Espero que tu andadura en solitario siga adelante y encuentres algo que merezca la pena. Estoy convencido de que vivir sola va a ser algo muy enriquecedor para ti, quizá lo suficiente como para replantearte el tema de la medicación.

Suerte, rohirrim.

12:29 p. m.  
Blogger Igrein said...

Hola wapi!

He vuelto... Estoy un pelín como tu(con el tema de las ganas) pero... bueno... ya veremos lo que pasa...

Tu como andas? Tema pastis que tal? Me entristece leerte así... transmites tu falta de alegría. Venga, fijo que encuentras ese pisín encantador y puedes empezar de cero. A veces es necesario...

un besazo!

11:05 a. m.  
Blogger Aldebarán said...

Bueno, hay medicaciones que cuesta remover de nuestra vida, pero no es imposible. Ten paciencia.

Te deseo éxito en eso de vivir sola, pero no dejes tan de lado a M, por favor.

Un abrazo, cercano

8:24 a. m.  
Anonymous Luisfe said...

Estoy de acuerdo con Aldebarán. Ten paciencia con la medicación. La única medicación que no deberías dejar nunca son las endorfinas que segrega tu cuerpo cuando estás en contacto con los seres que te quieren. Por eso te recomiendo también que no dejes de lado a M.
Aunque no nos hablemos, ni nos escribamos amenudo, te sigo leyendo.
Un fuerte abrazo.

1:53 p. m.  

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