domingo, enero 06, 2008

MI MAYOR SECRETO

Yo, cómo tú... Pues va a ser que no. No me estriño. Tampoco sueño que estoy sola, ni con gente chiquitita que se abanica, y mucho menos quiero el coche ese, ni ningún otro. No me importa lo que diga Rosario Flores: el alma no pesa, es un concepto romántico, no algo real. Nunca me ha gustado el naranja, pero lo de ING clama al cielo: aburrimiento y hartura del dichoso banco. Barcelo Cream o, mejor, orujo reconcentrado, es lo que se tiene que haber bebido el publicista si se cree que esa tía imponente y superbien vestida va a mirar dos veces el tipo ese de la camisa vieja y arrugada con los ojos azules retocados por ordenador: el look guarrete desastrado sólo le funciona a Aragorn, o a Sayer. El día que me compre una Fatboy, será de las de verdad: no he bebido tanto esta navidad como para caer en lo de los fascículos. La playa que promociona Andalucía no ha estado así de vacía con ese sol desde que los cristianos echaron a los moros: no cuela. Ya os he dicho que paso de coches, ¿qué os hace pensar que unos tipos bailando en plan rídiculo lograrán que cambie de idea? Como no puedo evitar los resfriados (ya se encargan los aires acondicionados y calefactores de la oficina de ello), voy a optar por pasar de tener perro. Es que el Frenadol siempre me supo a rayos. Las cosas importantes necesitan hacerse con mimo: para echar un buen polvo lo impresindible es la firmeza. Vale, será más seguro, más sano, y todo lo que queráis, pero el spray auditivo ese no da tanto gustirrinín como los tradicionales palillos de las orejas. ¿Os habéis dado cuenta de que el anuncio del disco de Tamara hace coincidir el título Perfecto con ella diciendo pecho? No cuela que sea casualidad, y es en vano: las únicas tetas que me satisfacen son las mías. A ver, al responsable de los salvaslips esos que van con cualquier braga que te pongas: ¿era una competición con los del coche a ver quien bailaba más ridículo? No me extraña que no se le mueva el salvaslip, si se lo está sujetando con las manos desde los bolsillos. Me habéis convencido: por todos los medios evitaré que mis hijos puedan ver el canal disney: después de nueve meses en el vientre cuidándolo y formándolo, me niego a que le pudráis el cerebro, y menos pagando. ¿Sabes qué? En el metro, en el cercanías, en los buses, yo leo: ni de coña me gastaría un duro en ninguna de las miles de chorradas para el móvil que, no puedo entenderlo, son tan populares. El éxito del mal gusto no es tan patente en casi ningún otro campo. ¿El caldo de mi abuela? ¿Pero que dices? Sabe a fritos matutano pasados por agua. Antes chupo una pastilla de avecrem, vamos. No sé si tengo caspa, ni si el desodorante me es fiel a todas horas, pero os aseguro que la confianza en mí misma no depende de ello. Si alguien me dice que el dinero no da la felicidad, dudo mucho que se deba a que no sabe gastarlo, sino a que no le llega ni para escoger. No sé si de verdad será tan sensacional el nuevo Mimosín crema de almendra, sólo sé que los médicos desaconsejan usar suavizante porque cuantos más productos químicos, más posibilidades de que te salgan ronchones, alergias, etc. ¿Sabes lo que preocupa a los expertos de Oral-B? Lo mismo que al resto de los fabricantes de cepillos de dientes: ganar pasta. El mundo no-odor existe porque somos tan idiotas que nos hemos dejado convencer de que oler es repulsivo y anormal. ¿Una calentura? Oh, no, pero porque son molestas, dolorosas, pican..., no porque el tipo del ascensor vaya a poner mala cara, leñe. Queda muy espectacular, vale, pero si tuviese coche, lo último que querría es que bailase, corriese dando zancadas y, sobre todo, que patinase. Chica, hazme caso, que el vips se lo compre él, y tú búscate a uno que bese mejor y que sea capaz de comprarse el solito los medicamentos. ¡Imagina que se desatasca justo al caer y te llena entera de mocos! Tras esta Navidad, a lo mejor yo necesito un plan quince días de esos de Special-K, pero si esa chica pierde un gramo más vamos a tener que usar una lupa para verla...

Zirbêth, con empacho de tele.

8 Comments:

Blogger Urobros said...

¡JAJAJAJAJA! No he podido evitar reirme mientras lo leía, pero es que es verdad... Yo, gracias a dios, hace mucho que no veo la tele, pero lo cierto es que cuando la veo me sorprendo de la cantidad de tonterías que dicen por ella... Aims, jejejeje.

La verdad: Llevas toda la razón.

6:20 p. m.  
Blogger Azelaïs de Poitiers said...

Jajaja, qué bueno, por favor. Me alegro de ver que no conozco una gran parte de los anuncios, no sé si porque no veo mucho la tele o porque entro en estado catatónico durante los susodichos y no me empano de nada, pero yo también odio al tío de Barceló Cream, y la canción y la escena, es todo patético. Y los anuncios de compresas y salvaslips y a la tía de Special K que no sabemos de dónde le sobran los gramos y todo lo demás. Arx, qué asco. Entiendo que sirvan para subvencionar la tele, pero ¿no podían cobrar mucho más por poner cada uno y poner muchos menos? No cuesta tanto pensarlo, coñe.

Ains... cuánta razón en tan poco espacio físico, jaja.

12:26 a. m.  
Anonymous snaga said...

Bueno, los franceses pensaron eso y pusieron un impuesto especial por televisor (unos 200 euros al año creo), pero al final tambien tienen mogollon de anuncios...

Lo mejor de todo EL MANDO A DISTANCIA, aunque los muy cabrones se ponen deacuerdo todos para poner los anuncios a la vez...

Ya la leche es cuando ponen el mismo anuncio en varias cadenas a la vez... ufffff

10:20 a. m.  
Blogger Azelaïs de Poitiers said...

¿Cómo no van a coincidir? si hay más anuncios que programas, lo normal es que coincidan, jajaja. En fin, lo mejor es apagar la tele, porque con la porquería de programas que ponen, no sé si no son mejores hasta los anuncios. Reíros, reíros, pero se rumorea que en este país la publicidad es particularmente buena. Me imagino que no lo dicen por la mayoría de los anuncios, pero bueno, supongo que algunos sí son buenos.

En cualquier caso... pensad en todo lo que ponen en Navidades... ¿no es mejor apagarla y ya está? jaja

11:09 a. m.  
Blogger Eowyn Zirbêth said...

No es ya que pongan el mismo anuncio en todos los canales, es que por franja horaria ponen los mismos paquetes de anuncios, repetidos hasta la saciedad, en todos los canales. Cuando escribía el post, aburrida de lo que ponían, fui a la caza de anuncios con los que meterme, y pude comprobarlo: los mismos, e incluso a veces en el mimo orden. Qué manera de machacar neuronas...

11:52 a. m.  
Blogger Eleder said...

"¿no podían cobrar mucho más por poner cada uno y poner muchos menos? No cuesta tanto pensarlo, coñe."

XD Podrían... si hubiera sólo un canal, y no hubiera algo llamado "libre mercado" que baja los precios a causa de la competencia de canales ;) Que oye, yo por mí volvía a los tiempos de sólo dos canales en abierto (me dolería, pero ya me bajaría House de la mula), pero no sé lo que opinará otra gente :D

1:18 p. m.  
Blogger ¿Quien es Anita? said...

Contra la publicidad, emule.

10:28 a. m.  
Blogger Paz Tyche said...

- Papá, ¿y la luna es la publicidad de qué cosa?


(en algun libro Marcuse hacía decir esto a un nenito)

4:58 a. m.  

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