jueves, diciembre 28, 2006

POCA COSA

El año llega a su límite final, y es hora, una vez más, de establecer yo también un límite final. Me cuesta horrores poner cierto tipo de límites, pero son necesarios. A ver si soy capaz de ceñirme a mis propias medidas de protección.

Llevo varios días sin escribir. No se me ocurre nada que no esté sacado del tedio producido por la tele, o de los libros, esos nada tediosos, aunque abrumadores en número y espesor. Mis neuronas en cabestrillo apenas dan glía con bola, y las muletas ayudan pero son muy lentas. Los días buenos, estudio por las mañanas, a veces también por la tarde. Los malos, buceo en las aguas turbulentas que ya os he presentado.

Dentro de pocos días será un nuevo año y seguro que es un año mejor que el que se va. Se lo he puesto difícil de superar al 2007. Ha de ser mejor, el punto de inflexión en esta corriente de humedad montañosa, de curvas y saltos vertiginosos. De no llegar a ningun sitio.

Estoy agotada. Me voy a la camita.

Zirbêth.

1 Comments:

Blogger Aldebarán said...

Un año nuevo mejor, pero mucho mejor que este que finaliza.

Que Eru te acompañe

un abrazo y dos besos, a la española.

12:17 a. m.  

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