jueves, junio 09, 2005

DIFERENCIAS

Mi familia es, básicamente, muy sentimental. Las cosas que ocurren, las discusiones, los desencuentros, les afectan mucho. A mí también me pasa porque, por muy prima rara de la familia que sea, sigo siendo de la familia. Y un modo generalizado de protegernos de los vaivenes emocionales es alejarnos del resto.

Así que, cuando hay una discusión, la gente se aleja. Se enfadan y demasiadas veces no se perdonan. Pero no todos somos así. Por eso, pese a las dos broncas monumentales que tuvimos S. y yo, ya estamos como siempre. Hay que saber perdonar, que entender que a veces uno se pasa y en realidad a quien más duele es a uno mismo. Y que lo importante es todo lo demás. Seguro que psa un montón de tiempo antes de que vuelva a haber ningún otro roce entre nosotros, y que ninguno será tan bruto.

Zirbêth.