martes, diciembre 07, 2004

HERIDAS Y CICATRICES

Porque unos acontecimientos nos duelen más que otros no siempre parece responder a una lógica. Las razones pueden ser demasiado complicadas, demasiado enrevesadas para que se puedan ver a simple vista. Es más, puede que las razones parezcan absurdas, pero el dolor, como decía, no se rige exactamente por la lógica, aunque hay que intentarlo. Soy firme creyente en aquello de que los sentimientos son hijos de los pensamientos, que no sé quien lo dijo.

Pero a veces las heridas se superponen, se entremezclan, se profundizan y se hacen unas costras enormes. Cicatrices de heridas mal curadas que son terreno abonado para nuevos dolores y heridas más difíciles de curar. Racionalidad perdida entre puntos mal dados, bajo vendajes infectados.

Sin embargo, que la racionalidad brille por su ausencia no invalida los sentimientos, mal que nos pese (a mí me pesa). Que desde fuera no haya una aparente buena razón y así nos lo hagan saber, no suele significar que el dolor desaparezca. Uno pasa, muchas veces, a sentirse a la vez dolido y tonto. O dolido, tonto y culpable, que es peor.

Evidentemente, no estoy hablando se supuestos, si no de algo que me está pasando a mí en este momento. Un enfado me ha hecho iniciar una cadena de pensamientos que me han llevado a una decisión. Hay quien dice que ese enfado no es razón sólida para tomar tal decisión. Pero no estoy de acuerdo. Aparte de que no es la única razón, es la que en parte inició que la balanza se inclinase en ese sentido de manera más fuerte. Fue el empujón emocional, por decirlo de algún modo.

La decisión está tomada. No es que no haya vuelta a trás, no es que no perdone, olvide, se me pase, o lo que sea. Es que, puesto en la balanza, me hace más feliz seguir esa decisión que desecharla. Al menos, me ilusiona más. ¿Me estaré equivocando? Tal vez. En eso consiste decidir, en elegir A y dejar pasar B. Esto es una aventura. La vida es una gran aventura.

Zirbêth.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No estoy de acuerdo en que los sentimientos son hijos de los pensamientos, más bien al contrario. Algunos opinan que "lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra" y si estoy de acuerdo contigo, que en los sentimientos, lo mejor es seguir lo que te dice el corazón. De hecho igualmente hay opiniones que dicen que cuando actuamos contra lo que nos dice el corazón "enfermamos" o bien no estamos bien con nosotros mismos y por ende con los demás.
"Lo peor" es que algunos de nuestros estados emocionales se producen inconscientemente, sin que haya ninguna razón ni pensamiento que los produzca. Saludos.

1:21 p. m.  

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