jueves, junio 14, 2007

DESVELADA

Normalmente, cuando tardo en coger el sueño, me pongo a leer y caigo en pocos minutos. No importa que esté hiperactivada, me duermo. A veces, incluso aunque sean las doce de la mañana, vaya en metro y de pie: me entra un sueño terrible.

Pero anoche no me pasó eso. Me acabé un libro, y me leí buena parte de otro. Pedro sonaba en la cocina cuando por fin bostecé. Los pájaros del árbol frente a mi ventana cantaban a pleno pulmón (¿cómo una cosa tan pequeña puede armar tal escándalo?) cuando se me humedecieron los ojos y empecé a ver borroso. Debían ser al menos las seis y media. Hasta mi madre estaba ya despierta. Lo mismo eran las siete, quien sabe. No quise mirar el despertador. Simplemente, me tapé la cabeza con una de las almohadas y dejé que Morfeo, pocas veces tan retrasado en su cita conmigo, me abrazase y me cubriese con los negros ropajes de la inconsciencia.

Mis sueños han sido tan agitados, que las cuatro horas y media que he dormido no me han dejado descansada. Necesito un masaje, que apaguen el brillo del sol, y que el reloj, dadivoso, me conceda otras cuatro horas sin moverse ni una pulgada en sus recorrido.

Zirbêth, alterada.

1 Comments:

Blogger Urobros said...

Hello!!

Pues estamos buenos, yo estoy también mu mal de sueño. En mi caso me duermo rapidamente pero como me despierte (cosa que me ocurre frecuentemente) a media noche ya no hay forma de volverme a dormir. Y así toy durmiendo unas 4 horas al dia... Creo que debería ir al médico :)

Enga bonita, nos vemos!! (Aunque sea Virtualmente)

Besos!!

9:55 a. m.  

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