jueves, septiembre 14, 2006

LIBROS

Si pasar diez horas y media al borde de una piscina poco poblada tiene alguna ventaja, esa ventaja es que puedes leer mucho. También, claro está, nadar y pasarte el caluroso verano en pelotas, cuando la mayor parte de la gente se asa por esas calles de pegajoso alquitrán y yermos cemento y hormigón.

Bueno, ahora que os he dado un poco de envidia, a lo que iba. Pese a que buena parte del verano lo he pasado en una casi absoluta nulidad mental, gracias a un hada madrina y a los antidepresivos las últimas semanas han ido mejorando y, amen de sentirme mucho mejor, he leído, devorado, una buena cantidad de libros, y algunos de excelente calidad.

De todos ellos, que podréis conocer si vais a la sección de libros leídos, quizás el que más me ha impresionado sea Las partículas elementales, de Michel Houellebecq. Mientras lo leía, pensaba constantemente en recomendárselo a varios de mis amigos, especialmente a los físicos, pero luego pensé que quizás para ellos sea demasiado pronto. Y no quiero que les pase a ellos lo que a mí me pasó con La insoportable levedad del ser. Cada libro tiene un momento ideal para ser leído (al menos), y no sé si para ellos es el momento. Pero es sobervio. Crudo, preciso, te hace mirar de frente, aunque no quieras, muchas de las características menos agradables del siglo en que vivimos. Una maravilla.

Y luego, he descubierto a un escritor cuya pluma me ha llegado al alma. O debería decir que me han descubierto, pues seguí el consejo de Lector ileso: Julian Barnes. Es de esos escritores que al leerlo no dejas de pensar "qué cabrón", mientras la envidia te tiñe el rostro de verde intenso. A ver si consigo leerme el resto de su obra, poco a poco, como quien paladea un vino de gran añada y dificilísimo de encontrar. Curiosamente, Julian Barnes reseñaba el anterior libro que os comentaba y, claro, viniendo de él la recomendación, no había riesgo a equivocarse.

Por último, aparte de saldar una deuda literaria leyéndome un par de cosillas de Truman Capote y La conjura de los necios, de todo lo leído destacaré el ensayo de Peter Kramer Contra la depresión. Aunque mi nueva terapeuta no comulgue con lo que plantea, a mí me ha llamado mucho la atención y me ha servido para entender muchas cosas. Es una posibilidad, según ella, pero a mí me ha puesto al día sobre los últimos descubrimientos en neurología relacionados con la depresión. Yo lo recomiendo.

Y, bueno, lo único malo es que las veces que me apeteció poneros algún párrafo, pues no pudo ser porque no tenía conexión a Internet, ni tiempo, como ya os dije.

Zirbêth.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Encantado de ver que vuelves a tu blog, eres la segunda persona que conozco que recomienda a Barnes, será cuestión de ir al fnac.

Un cariñoso saludo para ti

2:44 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me alegro de volver a leerte, mi querida amiga. Me gustaría que me comentaras con más detalle el libro que recomiendas, porque me has picado la curiosidad por las otras referencias y comparaciones hechas.

Besos

7:21 p. m.  
Blogger Aldebarán said...

Tus recomendaciones siempre son bienvenidas.

Es bueno volver a leerte y saber que habrá cambios, para bien.

Un abrazo, fuerte

7:05 p. m.  

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